Le Corbusier, Suiza (1887-1965)

Le Corbusier.
Nació el 06 de octubre de 1887, en la localidad de La Chaux-de-Fonds, en la Suiza francófona con el nombre de Charles Édouard Jeanneret-Gris. Su padre se dedicaba a lacar cajas de relojes para la industria relojera de su ciudad natal, y su madre fue pianista y profesora de música.

En 1900 comenzó su aprendizaje como grabador y cincelador en la Escuela de Arte de La Chaux-de-Fonds. Uno de sus profesores, Charles L'Eplattenier, le orientó hacia la pintura y después hacia la arquitectura.
Villa Fallet, 1905

Con una formación tan sólo artesanal, construyó su primera casa a los diecisiete (17) años. Aprendió después con los mejores arquitectos de su época: Joseff Hoffmann, Auguste Perret y Peter Behrens.

Luego, en 1905, con dieciocho (18) años de edad diseñó su primer edificio, la Villa Fallet, una casa unifamiliar para un miembro de la Escuela de Arte. En los siguientes diez (10) años hizo numerosos edificios, que todavía no llevaban su sello característico posterior, y que él mismo no incluyó en su Obra Completa.

El año 1911 lo dedicó por completo a viajar. Desde Viena fue a Rumanía, Turquía, Grecia e Italia. Posterior a esto, se trasladó a Alemania para estudiar las tendencias arquitectónicas de ese país.

Villa Jeanneret-Perret, también conocida
como Maison Blanche, construida
para sus padres en 1912
en La Chaux-de-Fonds.
A su regreso, en 1916, con veintinueve (29) años de edad se trasladó a París, donde trabajó durante quince (15) meses en el estudio de Auguste Perret, arquitecto pionero en la técnica de construcción en hormigón armado.

Allí trabajó en la oficina de Peter Behrens, donde coincidió con Ludwig Mies van der Rohe y Walter Gropius, quienes también trabajaban ahí en esa época, aunque probablemente no a la vez.

Interior abierto de la "Maison Blanche", 1912.
También fue profesor durante dos (2) años en el departamento de arquitectura y decoración de la Escuela de Arte de París. Fue en esta ciudad, donde adoptó el seudónimo Le Corbusier, variación humorística (ya que evoca a la palabra cuervo) del apellido de su abuelo materno: Lecorbésier.

En 1919 fundó con el pintor Amadée Ozenfant el purismo, una derivación del cubismo de Picasso y Braque, editando así, ambos una revista en 1920, L'Esprit Nouveau, publicación donde ambos sentaron las bases del Purismo.

Desde esta revista, lanzaba sus proclamas contra la Escuela de Bellas Artes y fustigaba los dictados de una tradición anquilosada y obsoleta. En esta revista, Jeanneret comenzó a firmar algunos de sus artículos con el seudónimo de Le Corbusier. Es a partir de entonces, exactamente en la década de 1920 cuando es más conocido como Le Corbusier.

En 1921 publicó un artículo en el que exponía un concepto totalmente nuevo de vivienda. Para guardar concordancia con su tiempo, la casa debía ser una "máquina para vivir" y homologarse al resto de bienes que configuran la sociedad tecnológica.

Con ello no defendía la estética ni el espíritu maquinista, sino que trataba de hacer una casa tan eficaz funcionalmente como lo eran las máquinas en las tareas para las que habían sido inventadas. Por lo que afirmaba que:

"Nosotros gustamos del aire puro y del sol a raudales. La casa es una máquina de vivir, baños, sol, agua caliente y fría, temperatura regulable a voluntad, conservación de los alimentos, higiene, belleza a través de proporciones convenientes. Un sillón es una máquina de sentarse. Los lavabos son máquinas para lavar. El mundo de nuestro quehacer ha creado sus cosas: la ropa, la estilográfica, la cuchilla de afeitar, la máquina de escribir, el teléfono. La limusina, el barco de vapor y el avión."

En 1922, comenzó a trabajar con su primo Pierre Jeanneret en su despacho de arquitectura en la rue de Sèvres, donde inicialmente los dos diseñaron casi exclusivamente edificios residenciales.

Uno de sus grandes proyectos de estos años, en este caso como urbanista, fue su diseño conceptual de una ciudad de tres millones (3.000.000) de habitantes, la Ville Contemporaine (Ciudad Contemporánea) en 1922.

Esta fue construida en vertical, dejando libres grandes zonas de la superficie del suelo, que se convierten en zonas verdes para discurrir por debajo de los edificios.

Le Corbusier: “La Ville Contemporaine”, 1922
Éstos se levantan sobre pilotis, dejando las plantas bajas como espacios de libre comunicación. Los tejados, convertidos en jardines, dejan de ser espacios inútiles; las calles son de amplias dimensiones y el tráfico se organiza en grandes vías de circulación rápida, netamente separadas de las zonas para peatones.

Otro de sus grandes proyectos fue su Plan Voisin para París (1925).

Plan Voisin para París, 1925
En 1927 presenta un documento manuscrito donde expone en forma sistemática sus ideas arquitectónicas, los cuales representan una importante innovación conceptual para la época, aprovechando las nuevas tecnologías constructivas.

Así, pues, era absolutamente necesario crear también una nueva arquitectura derivadas especialmente del uso del hormigón armado (hasta entonces este material se usaba en viviendas y monumentos disfrazándosele de piedra esculpida con molduras).

Los cinco (5) puntos básicos de una nueva arquitectura para Corbusier fueron:
  1. Utilización de pilotis (elementos de sustentación) - La planta baja sobre pilotis: La planta baja de la vivienda, al igual que la calle, pertenecía al automóvil, ya sea para circulación o aparcamiento, por este motivo la vivienda se elevaba sobre pilotes para permitir el movimiento de los vehículos.
  2. Libre conformación de las plantas - La planta libre: A partir de la estructura independiente, aprovechando la tecnología del hormigón armado genera una estructura de pilares en la que apoyan losas, de esta forma el arquitecto decide dónde poner los cerramientos, siendo independientes de un nivel al otro.
  3. Libre formación de la fachada - La fachada libre: El corolario del plano libre en el plano vertical. La estructura se retrasa respecto de la fachada, liberando a ésta de su función estructural y permitiendo libertad en su composición independientemente de la estructura. 
  4. Ventanales continuos - La ventana alargada: Los muros exteriores se liberan, y las ventanas pueden abarcar todo el ancho de la construcción, mejorando la relación con el exterior y permitiendo un mejor asoleamiento de los espacios interiores.
  5. Jardines en el tejado - La terraza jardín: La superficie ocupada a la naturaleza por la vivienda debía ser devuelta en forma de jardín en la cubierta del edificio, convirtiendo el espacio sobre la vivienda en un ámbito aprovechable para el esparcimiento, que además permitía mantener condiciones de aislamiento térmico sobre las nuevas losas de hormigón.

La casa de Le Corbusier construida
para la exposición Weissenhofsiedlung
en Stuttgart es un perfecto ejemplo de sus
«Cinco puntos de una nueva arquitectura».
Hay un elemento más que Le Corbusier pondera en la obra arquitectónica nueva, La 'promenade' arquitectónica: el edificio debe invitar a ser recorrido y a partir de eso se lo podrá comprender en su totalidad.

Todo ello dentro de un estricto orden geométrico como único generador de "volúmenes puros". Estas soluciones pasarían a ser las características fundamentales y paradigmáticas del racionalismo arquitectónico.

También se destaca sus propuestas teóricas en cuanto a un sistema de medidas planteados como Le Modulor y Le Modulor 2. Este sistema planteaba una relación matemática entre el hombre y la naturaleza, un vínculo que ya habían explorado genios como Leonardo Da Vinci.
La Villa Savoye.
Construida en 1929 y proyectada por Le Corbusier.

Pero, durante estos años veinte (20) fue donde Corbusier tuvo que conformarse con la construcción de casas aisladas; una de éstas, que ha pasado a la historia como magnífico ejemplo del racionalismo corbuseriano, es la Ville Savoye (1928-1929, Le Possy), una aplicación de la casa sustentada por pilotis, relacionada con el exterior a través de grandes cristaleras y con los espacios interiores conectados.

En octubre de 1929, dictó en Buenos Aires un ciclo de diez (10) conferencias, invitado por la Asociación Amigos del Arte. En referencia a esta ciudad dejó bien clara su percepción de urbanista al expresar: «Buenos Aires es una ciudad que le da la espalda a su río».

Aludiendo con esto a algo de lo que aún adolece tal ciudad: pese a tener una extendida costa frente al gran estuario del Río de La Plata, se ha privilegiado ediliciamente un área que no permite la vista a tal estuario, es más, el acceso al mismo se halla obstaculizado por instalaciones de antiguos puertos, un aeropuerto, tramos ferroviarios a nivel y autopistas.

Los temas de estas conferencias fueron publicados en 1930 en el libro Precisiones.

Le Corbusier.
Le Corbusier fue un arquitecto y teórico de la arquitectura, urbanista, diseñador de espacios, pintor, escultor y escritor, siendo un hombre de letras suizo nacionalizado francés en 1930. Fue nombrado miembro de número de la Academia Nacional de Bellas Artes.

También fue un trabajador incansable. Realizó innumerables proyectos, de los cuales muchos nunca llegaron a realizarse, pero que marcaron a generaciones posteriores de arquitectos.


Corte Suprema de Chandigarh, India.
Sin embargo, la asociación que mantuvo hasta 1940 con su primo Pierre Jeanneret, fue la que le permitió retomar los proyectos en la India, para posteriormente llevarlos a cabo y hacerlos realidad, exactamente en Chandigarh, India, (proyecto que realizó junto a Pierre Jeanneret, Jane Drew y Maxwell Fry).

Edificio diseñado por Le Corbusier
en Berlín que aplica el concepto «Unité d'Habitation».
Difundió sus ideas urbanas a través de los CIAM (Congresos Internacionales de Arquitectura Moderna) donde también participó con los arquitectos y urbanistas (delegados de la URSS) Moisei Ginzburg y El Lisitski. Una de estas ideas difundidas fue uno de los documentos más importantes de la modernidad, la Carta de Atenas, en 1943.

En el período de reconstrucción que siguió a la Segunda Guerra Mundial, ideó una ciudad estructurada en unités d'habitation, elementos modulares de un nuevo desarrollo urbanístico.

Su idea era construir grandes edificios de apartamentos dotados de los servicios necesarios para constituirse en unidades autosuficientes y su sueño encontró una fragmentaria realización en la Unité d'habitation de Marsella (1947-1952).

Le Corbusier.
El edificio, concebido como un gran armazón en el que se encajan las viviendas, contiene trescientos treinta y siete (307) apartamentos dúplex.

Las plantas séptima y octava están reservadas a tiendas comerciales; la terraza alberga diversos equipamientos colectivos: gimnasio, pista de atletismo, teatro al aire libre, guardería y piscina, y en la fachada el cromatismo de las hornacinas de las ventanas y balcones, pintadas en azul, amarillo, rojo y verde, rompe la monotonía del hormigón.

El inmueble pronto fue conocido en Marsella como "la casa del chiflado" y recibió numerosas críticas.

Casa Curutchet, La Plata, Argentina (1949-53).
A pesar de las muchas deficiencias que la realidad del funcionamiento del edificio puso en evidencia, constituyó el modelo de nueva arquitectura para toda una generación de arquitectos y muchas de sus ideas pasarían a ser de uso corriente en la construcción posterior.

Le Corbusier siguió mejorando el proyecto durante toda su vida, aunque sólo se construyó otra Unité d'habitation en Nantes y una última en Firminy, diseñada por él, el mismo año de su fallecimiento.

La única obra de Le Corbusier en la Argentina es la Casa Curutchet, una vivienda unifamiliar construida en la ciudad de La Plata, capital de la Provincia de Buenos Aires, entre los años 1949 y 1953 bajo la dirección de obra de Amancio Williams.

En esas épocas de viajes, también visitó Río de Janeiro, Asunción y Montevideo. En Brasil proyectó la embajada de Francia en Brasilia y el Edificio Gustavo Capanema (Río de Janeiro), este último con la colaboración de los arquitectos locales Lucio Costa y Oscar Niemeyer.

Corbusier también visitó Colombia, donde exactamente llegó a Bogotá en la cúspide de su conocimiento, invitado por el entonces representante de Colombia ante las Naciones Unidas, Eduardo Zuleta Ángel.

Cuando llegó a la capital y la sobrevoló, porque adoraba ver las ciudades desde el cielo, quedó encantado con las características paisajísticas y territoriales que ofrecía.

En una de las conferencias que Le Corbusier impartió, dijo, según el portal ArchDaily de la Universidad de los Andes, “hace tres días que estoy en su hermoso paisaje y veo, alrededor de la ciudad y a veces desde fuera de la ciudad y en la ciudad antigua, veo aparecer las leyes esenciales, es decir, el sol, el espacio, el verde, la belleza y el esplendor de la naturaleza”.

Le Corbusier.
Su propuesta no fue bien recibida por nadie en la ciudad. Él dijo que Bogotá, para vivir la explosión del urbanismo y continuar siendo “la Atenas Suramericana”, debía tumbarse por completo y volverse a construir. Aseguraba que solo fuera demolido el centro de la ciudad, pero los arquitectos y alcaldes se asustaron con la propuesta y la rechazaron.

El plan quedó en los archivos de la Nación y nunca se desarrolló esa iniciativa que con visión y utopía había planteado el arquitecto Le Corbusier para la capital.

Junto con otros grandes arquitectos de la época, Corbusier es considerado uno de los más claros exponentes de la arquitectura moderna y uno de los arquitectos más influyentes del siglo XX.

Le Corbusier.
Para Corbusier, la vida moderna traía consigo una serie de exigencias cuya satisfacción era imposible encontrar en la pervivencia de la arquitectura tradicional; había por ello que adecuar la arquitectura a la civilización surgida de la revolución industrial.

La utopía de Le Corbusier fue crear una nueva realidad urbana, una ciudad que fuera una síntesis entre naturaleza y desarrollo tecnológico.
Le Corbusier.
Le Corbusier.

Para ello, arquitectura y urbanismo debían estar perfectamente integrados, pues concebía el urbanismo como interacción del espacio de la civilización en el espacio de la naturaleza y su ciudad ideal, como su proyecto de la Ville Contemporaine (Ciudad Contemporánea) en 1922.

Pero, además de ser uno de los más grandes renovadores de la arquitectura moderna, fue un incansable agitador cultural, labor que ejerció con pasión a lo largo de toda su vida. Con sus escritos se ganó una merecida fama de polemista y aportó un verdadero caudal de ideas innovadoras que han hecho que su obra influya decisivamente en la arquitectura posterior.
Le Corbusier.

Le Corbusier enunció los principios generales que inspirarían las nuevas tendencias del urbanismo moderno. Entre ellos destaca la apuesta por la edificación abierta que, al contrario de la planificación basada en manzanas cerradas, permite la concentración de viviendas en altura para dejar grandes espacios abiertos ocupados por jardines.

Además, Le Corbusier propugnaba la sectorialización de la ciudad, dividiéndola en áreas especializadas (comerciales, administrativas, lúdicas). Este ideal de ciudad ha sido construido por otros arquitectos en las periferias de las grandes ciudades, aunque a menudo estas realizaciones no son sino groseras banalizaciones de la fantástica utopía de Le Corbusier.

A pesar de que Le Corbusier soñó una ciudad de rascacielos conectados por jardines y autopistas antes de suceder el caos de los grandes centros urbanos, incapaces de absorber la imparable aglomeración de vehículos y personas, los sueños de Corbusier fueron sólo de papel y, aunque proyectó decenas de rascacielos, nunca construyó ninguno.

Pero, tal fue la capacidad de Le Corbusier que diecisiete (17) obras de su carrera profesional son consideradas patrimonio de la humanidad por la UNESCO. Entre ellas: El Complejo del Capitolio de Chandigarh (India), el Museo Nacional de Bellas Artes de Occidente de Tokio (Japón), la casa del Dr. Curutchet en La Plata (Argentina) y la Unidad de Viviendas de Marsella (Francia).

Obras que, según la organización, “fueron aportadas por el Movimiento Moderno para renovar las técnicas arquitectónicas para satisfacer las necesidades de la sociedad”.

El 27 de agosto de 1965, desobedeciendo las indicaciones de su médico, Le Corbusier fue a nadar mientras pasaba sus vacaciones en su cabaña en Roquebrune-Cap-Martin, en el Mediterráneo francés. Fue encontrado muerto por unos pescadores, presumiblemente de un ataque al corazón, con setenta y ocho (78) años de edad.

No obstante, El 15 de marzo de 2006 parte de la «Obra arquitectónica de Le Corbusier – Contribución excepcional al Movimiento Moderno» fue inscrito como Patrimonio de la Humanidad, en la categoría de bien cultural (nº. ref. 1321rev), un amplio conjunto transnacional —en siete (7) países: Alemania, Argentina, Bélgica, Francia, India, Japón y Suiza— que comporta la protección de diecisiete (17) sitios individuales (algunos con varios inmuebles).



Comentarios

Entradas populares